El stock quieto ocupa espacio, inmoviliza dinero y envejece. Pero liquidar sin criterio puede ser igual de costoso: baja el margen, acostumbra al cliente al descuento y transmite que todo se puede negociar.
La clave es separar productos lentos por causa y tomar decisiones antes de que el problema se vuelva urgente.
Detecta lentitud con datos simples
No esperes a que el depósito se llene. Revisa rotación, antigüedad y margen para decidir qué producto necesita acción.
- Días sin venta: cuánto tiempo lleva quieto.
- Stock disponible: unidades y valor inmovilizado.
- Margen: cuánto puedes descontar sin perder.
- Temporada: si todavía tiene oportunidad comercial.
- Causa: precio, exhibición, variedad, falla o baja demanda.
Elige la salida correcta
No todos los productos lentos necesitan descuento agresivo. Algunos se mueven mejor con combos, exhibición, recomendación del vendedor o cambio de canal.
- Separa productos por antigüedad y margen.
- Define descuento máximo antes de publicar.
- Arma combos con productos de mejor rotación.
- Comunica la acción como oportunidad puntual.
- Mide cuánto stock y caja recuperaste.
No escondas problemas de compra
Si el mismo tipo de producto termina siempre en liquidación, revisa cantidades, proveedor, talle, color, presentación o precio de entrada. La liquidación corrige una consecuencia; la compra inteligente previene la repetición.
Conclusión
Los productos lentos no deben convertirse en una carga silenciosa. Con datos simples puedes decidir cuándo esperar, cuándo mover y cuándo liquidar sin destruir rentabilidad.
